
Historic Hacienda
Inkaterra La Casona
Plaza de las Nazarenas, Cusco
El Lente
Una pausa visual
La Morada
Se levantó en el siglo XVI sobre los cimientos de un palacio inca, y fue la primera casa solariega del Cusco. Hoy, Inkaterra La Casona guarda apenas once suites — ni una más, ni una menos — en la Plaza de las Nazarenas, una de las más silenciosas del centro histórico. Adentro, las chimeneas de leña crepitan sin descanso, los suelos de piedra brillan encerados y el arte colonial y republicano ha sido seleccionado pieza por pieza durante más de una década. Relais & Châteaux.
Para un primer viaje al Cusco, la Plaza Suite — vista a la plaza, dos ventanales coloniales; para estadías largas, la Casona Suite, con despacho privado. El restaurante, íntimo y reservado a huéspedes, ofrece una cocina andino-contemporánea elaborada con ingredientes de la huerta propia del hotel en el Valle Sagrado. Los desayunos junto al fuego son, por sí solos, motivo para volver.
El Refugio








