
Belmond Hiram Bingham
Un interior que merece su propia pausa
El Hiram Bingham no es un medio para llegar — es el viaje en sí mismo. Cuatro coches de caoba pulida de los años veinte, restaurados hasta sus marqueterías, albergan un único comedor, un bar lounge y un coche de observación abierto. Los herrajes de bronce captan la luz. La cristalería espera lista en cada mesa. El efecto es inconfundiblemente Pullman, y deliberadamente teatral, de una manera que se siente ganada y no asumida.
Una comida, un cóctel, una ciudadela
Las horas transcurren al ritmo lento de los tiempos del menú. Un menú degustación de cuatro tiempos del equipo culinario de Belmond rinde tributo al producto andino — cuy confitado, trucha del Urubamba, un postre de lúcuma y chocolate. Los cócteles se preparan en el lounge al compás de boleros en vivo y jazz peruano. Para cuando bajas en Aguas Calientes, el tren se ha convertido ya en parte del recuerdo de Machu Picchu.
- Tarifa todo incluido: alta gastronomía, barra abierta y entrada a la ciudadela
- Menú de cuatro tiempos del equipo culinario de Belmond con maridajes regionales
- Bar lounge con coctelería de autor, música y danza peruana en vivo
- Coche de observación con bar privado y balcón panorámico al aire libre







Esta guía es parte de nuestra serie Machu Picchu en Tren.